Comunicado ACM – Impuesto a ventas y exportaciones de carbón.
Nuevo impuesto a la primera venta y exportaciones de carbón: otro golpe a desarrollo del sector y la estabilidad de las regiones productoras.
La imposición de un impuesto a la primera venta y exportaciones de carbón, a través del Decreto Legislativo 175, representa un nuevo obstáculo para el desarrollo del sector. Esta medida se suma a un entorno cada vez más complejo para la industria, que ya cuenta con una de las tarifas más altas de regalías a nivel global, la tarifa de renta del 35%, siendo la más alta de la OECD que es en promedio de 24%, de América Latina donde el promedio es de 28% y una de las más altas del mundo que es 23% , compensaciones adicionales por niveles de precios, impuestos al carbón como el del carbono, un impuesto de 20% a los explosivos, entre otros.
Desde la Asociación Colombiana de Minería alertamos sobre el impacto de esta nueva carga fiscal, que profundiza la incertidumbre en el sector y desincentiva la inversión en un momento en que el país necesita atraer capital y generar empleo. Colombia ya compite en desventaja frente a otros países productores de carbón y esta decisión sólo agrava la situación de un sector duramente golpeado por las decisiones del Gobierno.
“Con este nuevo impuesto, se sigue sobrecargando la industria minera nacional, en lugar de incentivar el crecimiento del sector, el Gobierno con sus decisiones sigue sobrecargándola de impuestos, regulaciones y restricciones que la hacen poco atractiva para el capital y la inversión. Este impuesto a las ventas nacionales de carbón afecta los costos de la producción industrial y los de generación eléctrica. Es decir, este impuesto lo terminaremos pagando millones de colombianos con las facturas de la luz y con el incremento del costo de vida”. afirmó Juan Camilo Nariño, presidente de la ACM.
Este nuevo gravamen se suma a una serie de determinaciones que afectan la seguridad jurídica y la confianza en el país, como la sobre tasa al impuesto de renta, la prohibición de exportaciones a Israel, las Áreas de Reserva Temporal, las Áreas de Protección para la Producción de Alimentos -APPA, entre otras tantas, que impiden el normal desarrollo y en algunos casos excluyen la actividad minera. Todo esto genera un nuevo mensaje negativo que compromete la estabilidad económica de las regiones donde la minería es una fuente clave para el empleo y desarrollo.
“El carbón ha sido un pilar de la estabilidad fiscal y una fuente clave de inversión y empleo en las regiones productoras. En lugar de seguir imponiendo más barreras para el sector, el Gobierno debería enfocarse en incentivar la producción, garantizarle reglas claras y fomentar la competitividad de la industria”, agregó Nariño.
Desde la ACM hacemos un nuevo llamado al Gobierno Nacional para que las decisiones en materia fiscal y regulatoria se tomen basados en estudios técnicos sólidos y un análisis riguroso de sus impactos. No se puede seguir legislando sobre la marcha, sin dimensionar el efecto que tienen estas medidas para la inversión, el empleo y el desarrollo de las regiones.
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Carolina Solano Echeverri
Directora de Comunicaciones
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